23/9/11

CINE CLUB

El viernes 23 a las 17:30 comienza nuestro Cine Club. Con la novedad de que será en el salón de grados de la Facultad de Psicología (está desde la entrada por Blasco Ibañez en el pasillo de la izquierda).

Este curso el tema de las diez películas que se proyectarán versará sobre EL AMOR.



La primera película es: VERANO DEL 42 del director Robert Mulligan que presentará Adolfo Bellido.

"Verano del 42 (Summer of 42). Nacionalidad: Norteamérica, 1971. Dirección: Robert Mulligan. Productor: Richard A. Roth. Guión: Herman Raucher. Fotografía: Robert Surtees. Música: Michel Legrand. Intérpretes: Jennifer O´Neill (Dorothy), Gary Grimes (Hermie), Jerry Houser (Osci), Oliver Constant (Benjie). Duración: 103 minutos. Oscar: 12 nominaciones. Sólo obtuvo el Premio a la mejor banda sonora (Michael Legrand).


El director, Robert Mulligan. Pertenece a la generación de la televisión, realizadores que llegaron al cine en la segunda mitad de los años cincuenta, después de haber triunfado en la pequeña pantalla. El filme que supuso la ascensión de esta nueva generación de directores fue Martí (1955) de Delbert Mann, merced a recibir tanto el primer premio del festival de Cannes como el Oscar a la mejor película. Sin embargo, era un título demasiado insignificante. Será dos años más tarde cuanto Sidney Lumet ruede 12 hombres sin piedad, el filme emblemático de aquella generación, el que le da carga de validez en Hollywood. Se realiza el mismo año en el que Mulligan dirige su primera película El precio del éxito. También el año en que John Frankenheimer, Arthur Penn o, entre otros, Martin Ritt inician su andadura fílmica. La obra de Mulligan no es demasiada extensa. Ha tocado diferentes géneros (el policiaco, la aventura en la selva, el terror, el western, la comedia, el cine social) pero sus mejores obras, de una gran sensibilidad, tienen como personajes importantes a niños o jóvenes que se encuentra a punto de entrar en la edad adulta. Ocurre en una de sus mejores obras, Matar a un ruiseñor. También en títulos que se extienden hasta su última película rodada en 1991, Verano en Lusiana. Recordemos en ese aspecto obras como El otro, La noche de los gigantes o Verano del 42. 
La película Realizada en 1971, no llegó a las salas españolas, por evidentes razones de censura, hasta finales de 1974, convirtiéndose en uno de los grandes éxitos cinematográficos del año. Todo se unía para ello: la historia, la verdad que emanaban sus personajes, la nostalgia de los recuerdos pasados, la entrada en la edad adulta, la fotografía, la excepcional música, oscarizada, de Michel Legrand, y, naturalmente, el encanto que emanaba de Jennifer O´Neil. Curiosamente la productora no confiaba en el filme, de forma que cuando estuvo terminada la película, y antes de su lanzamiento, consiguieron que el guionista escribiera una novela sobre el guión, de manera que coincidieran la salida de la novela y la película. No hubiera sido necesario pues el filme posee tal veracidad en el retrato de los personajes, tal fuerza y brillantez en el trazo, en las imágenes que el filme se mantiene por si mismo. Basada en un relato biográfico del guionista, Verano del 42, supone el recuerdo, de una persona mayor, de un momento esencial de su vida, aquel en que para siempre, como se dice al final, dijo adiós al niño-joven que era. El guión fue escrito por dos razones, como recuerdo de la noche de amor que vivió por primera vez aquel joven y como homenaje a uno de sus amigos, que había muerto en la guerra de Corea. Tal noticia la conoció cuando celebraba su cumpleaños. Aquella muerte le impresiono tanto, que decidió no volver a celebrarlo. Verano del 42, en el inicio y en el final,  posee una voz en off, la del del protagonista (en la versión original la voz es del propio Mulligan) como introducción de la época, el lugar  (en el inicio) y como reflexión-despedida en el final. Una isla, una casa en la playa, tres chicos que sueñan con aventuras sexuales, un año en el que la guerra aletea sobre todos (en la mayoría de los hogares no hay hombres), la amistad de unos años que quedan atrás, el hastío, la vulgaridad de unos días y… el cine como forma de vida. Los personajes del filme ven, quizá, una y otra vez La extraña pasajera donde al final los protagonistas soñaban, y brindaban por las estrellas. O esperaban el estreno de El circo sangriento, que se anuncia en la entrada. Tres chicos que juegan a su guerra particular iniciándose en su sexualidad. Y entre ellos una mujer joven que representa para Hermie, el protagonista, un ideal, un ensueño. Filme que supone un proceso de crecimiento, maduración, encuentros, dolor y despedida. Hermosa y convincente mirada a un pasado donde la vida y las personas, para bien o para mal, eran diferentes. A. B."