10/10/15

CRÓNICA DEL VIAJE A ADEMUZ


Los que no pudisteis venir, no sabéis lo que os habéis perdido: el viaje corto más largo en la historia de nuestra asociación. Comencemos por el final.

Después de una buena comida y sobremesa en Torrebaja, una población cercana a Ademuz, llegamos a las interesantes ruinas de la villa y castillo del Marquesado de Moya hacia las seis de la tarde del sábado 26 de septiembre. Fuera del recinto, pudimos admirar el Rollo del Justicia, lugar donde tenían lugar las ejecuciones, muy bien conservado. Seguimos en autobús hasta el Arrabal, barrio a los pies del castillo donde se trasladó parte de la población de Moya en los años cincuenta del siglo pasado, cuando la villa quedó totalmente despoblada y abandonada. Desde este barrio, despoblado también en los años setenta, comenzamos la ascensión a las ruinas de lo que fue una villa importante, con siete iglesias y un convento, además del castillo, que Alfonso VIII comenzó a poblar en 1.210. En 1.215, Enrique I concede el lugar en privilegio a la Orden de Santiago y desde 1,296 hasta 1.480 pasa de mano en mano, en pago de favores y pactos. Enrique IV hace donación del Señorío de Moya a D. Andrés Cabrera y en 1.475 los Reyes Católicos confirman la donación, convirtiendo el Señorío en Marquesado en 1.480.


Recorrimos lo que queda de la villa donde, gracias a la Asociación de Amigos de Moya, ya se ha restaurado una Iglesia y el Ayuntamiento. Una segunda iglesia está en proceso de restauración y se convertirá en albergue de visitantes. También hay una escuela-taller, que colabora en los trabajos pero es un proceso lento...Hay que tener en cuenta las dimensiones del espacio, con doble muralla, dos calles longitudinales de 600 m. y tres transversales de 200 m. Bueno, pues nos dimos un paseo estupendo, llegamos hasta el castillo y bajamos el camino hasta el autobús, dispuestos a regresar después de un día tan completo. Llegamos y ¡oh sorpresa!, el autobús no podía arrancar... Y nosotros en medio de la nada, en medio del Arrabal cuyas pocas casas sólo están habitadas en verano. Y allí pasamos dos horas largas: unos haciendo Chikung, otros hablando, viendo fotos de la jornada, reflexionando sobre la decadencia de los imperios, espantando mosquitos, etc...Eso sí, nos lo tomamos relajadamente y disfrutamos del momento. Finalmente vino un mecánico desde Utiel arregló el problema y a las 11 todos en casa. Sin haber podido inaugurar el albergue de Moya, ni nada...

Quince horas antes:


Salimos muy puntuales, a las ocho de la mañana, en dirección a Chelva, el pueblo más importante de la comarca de Los Serranos. Allí desayunamos, visitamos la Iglesia barroca y la Capilla de la Virgen de los Desamparados. Luego dimos un paseo por la Judería y por el barrio morisco donde, además del trazado característico de las calles, pudimos contemplar algunos edificios interesantes como la antigua Mezquita del Arrabal (1.370), posteriormente cristianizada y convertida en Ermita de la Santa Cruz, pero conservando totalmente el edificio; es el único caso en la Comunidad Valenciana, junto con la antigua mezquita de Simat de la Valldigna. También nos asomamos a dos miradores con vistas sobre el río Turia.





A continuación, nos dirigimos hacia el Rincón de Ademuz por la carretera que sigue el cauce del río, llena de curvas. Desde allí pudimos ver algunos tramos del recorrido que seguían los gancheros, bajando los troncos hasta Valencia. En Ademuz, visitamos la Ermita de la Virgen de las Huertas donde se conserva una interesante pintura mural de La Magdalena, del S. XIV. y, a continuación, la Iglesia Parroquial y la plaza del Ayuntamiento. En la iglesia vimos una tabla del S.XV que representa a la Virgen de la Leche y que se cree que puede proceder de la ermita de las Huertas. Durante el recorrido por esta población admiramos ejemplos de la tradicional arquitectura serrana.
Disfrutamos de una excelente comida en Torrebaja y luego emprendimos las aventuras del resto del día. Ya las conocéis. Durante el viaje de vuelta, aún tuvimos humor para ver Tiempos Modernos
¿Os ha parecido largo? ¡Muchas gracias a Esther por su compañía y explicaciones !

(Texto de Teresa Alcalá fotografías de Elvira Ramos,  Tomeu Pla y Juan Antonio)