29/11/15

Hacia ...Mosqueruela


A la hora de salida, nos encontramos en el autobús y aquí empieza ya nuestro viajar…buenos reencuentros, alegría y la certeza de que ésta será otra buena aventura.

No voy a realizar una crónica del viaje; esto ya lo tenéis en el programa que, por cierto, se cumplió amplia y minuciosamente.
Lo que si deseo es dejar constancia de las sensaciones, vivencias, sabores, sorpresas, sonidos, temperaturas…



Ha sido un paseo muy interesante por el Parque Cultural del Maestrazgo y la Sierra de Gúdar, sus pueblos amurallados, Rubielos de Mora, Mora de Rubielos, Linares de Mora, Puertomingalvo y Mosqueruela; clasificados entre las “Ciudades de mejor calidad de vida”. Hemos disfrutado de sus montes, sus calles, su historia…

Estupendo fresquito, otoño de leña y sabor de setas…
Sorpresas como los  Museos de Arte Contemporáneo Salvador Victoria y del escultor José Gonzalvo Vives, además del impresionante retablo de la iglesia Sta María la Mayor, en Rubielos de Mora.
La exposición de los Planes de Desarrollo Rural habidos en la España de los 60, en el Palacio de Mora de Rubielos. El taller de cerámica de Puertomingalvo.




La riqueza arquitectónica y artesanal que reflejan sus alerones, la forja y la madera; nos dan idea del esplendor logrado en estas tierras.





En mi memoria queda lo dicho, junto con la complicidad y el gusto de ver caras amigas. La cálida mirada de Elvira dándonos esos 5€ al subir al autobús. El siempre exhaustivo Adolfo transmitiéndonos el entusiasmo por todo lo que vamos a conocer. La encantadora Esther concretando y puntualizando datos y referencias históricas que nos permiten situarnos en el tiempo y el espacio de los hechos y poder valorarlos. Y Alfredo, conductor de lujo, presencia facilitadora y cómplice…Sin olvidarnos del divertido sorteo al que nos tiene malacostumbrados  Esther y Adolfo.



Dos días espléndidos y pletóricos.

Conocer estas tierras me ha sumergido en la raíz de mi infancia y me ha permitido preguntarme si, aún, son posibles otras formas de vida, al contemplar el presente amenazante (atentado de París) y lo incierto del futuro que se nos presenta.



Leonor Seguí Nebot. 14 / 15 noviembre 2015