31/10/16

EN RECUERDO DE AMPARO CALATAYUD

Otoño. Mañana gris y lluviosa. Melancolía tras los cristales. Día rabiosamente triste.
 Ayer, 17 de octubre,  cayó otra hoja de mi árbol de la amistad: AMPARO CALATAYUD.

AMPARO:
Desde la indignación, la impotencia, la rabia y el dolor, te hablo hoy.
También, desde el compañerismo, la amistad y el cariño.
 Va ya para tres meses cuando, vía whatsap, nos llegó al grupo de teatro un mensaje de nuestra compañera y amiga Amparo Portaceli.  Nos informaba que estabas “en la UVI de la Hospital de La Fe, inconsciente, por  culpa de un tirón de bolso"
Desde entonces, amiga,  la indignación, la impotencia y la rabia se instalaron en mí, y ahí siguen.  También, en el grupo, día a día y semana a semana.
Ayer, otra vez vía whatsap, (enviado por Amparo Portaceli, que ha tenido al grupo siempre  informado, sobre tu evolución)  llegó  lo inesperado: Acababas de fallecer.
 Entonces, un brutal silencio me envolvió –nos envolvió-, y variopintas imágenes tuyas aparecieron en mi mente, con lo que di salida a mi dolor, que fue al momento compartido.  
También, Amparo, te hablo desde el compañerismo, la amistad y el cariño.

Te conozco desde hace varios años: fue en taichí, por el 2009;   y, a continuación, en el grupo de teatro, un año después, cuando se estaba formando. Eres, pues, de las veteranas. Responsable siempre, has sido fiel a tu cita de clase semanal. Y si algún día no podías, tu voz el teléfono me lo comunicaba.

Por nuestra amistad, con frecuencia me decías, que más que la representación, preferías las clases de preparación actoral que  os doy en el primer trimestre. “Como soy tímida” - solías decirme- prefiero ejercicios de respiración, relajación, desinhibición… “.   Para ti, con eso, y la cordialidad del grupo,  bastaba.  Luego, añadías: “pero si se hace obra,   a mí siempre dame papeles cortitos”.  Y yo siempre lo he tenido en cuenta.
Esas variopintas imágenes a las que he aludido antes,  son las de tus  caracterizaciones en las obras que en estos años hemos representado.  Siempre, como has querido, con papeles cortos, de actriz secundaria, pero magistralmente conseguidos, y haciéndonos reír con tu gracia especial. 
Desde aquel inicio, en mayo de 2010,  en Diario de Levante con “Envejecer con mucho arte”, hasta este último mes de junio de 2016,  en el Jardín Botánico, con “De mujeres y de hombres”, en tu gracioso  papel de RUFI, que buscas al doctor para que vaya a ver a tu hermana “ que le ha dao un inzurto. Ze ha peleao con el novio de mala manera, y ze ha inzurtao”, no ha habido interrupción alguna.

Otros personajes, que se pueden ver en los videos que están colgados en internet, a través de la Asociación de Amigos de La Nau Gran, dicen de tu magnífica adaptabilidad. Se te puede ver de ROSITA, en la farsa de “El retablillo de D. Cristóbal”, de Federico Gª Lorca (Colegio Mayor Luis Vives,  2011). De BÁRBARA, chica de alterne, en “Escuela nocturna”, de Harold Pinter (2012, Colegio Mayor Luis Vives). De SOLE, hermana gemela, en “El cadáver del Sr. García”, de Enrique Jardiel Poncela (2013). De DISCÍPULA, del  Hombre Bueno, en “El juglar y el poder de su palabra”, de Darío Fo (2014).  Y de una famosa FAKIR, con su graciosa expresión “Ata la jaca a la reja”, en “Bienvenidos a la Gloria”, sobre un texto de Víctor Ruiz Iriarte (2015). Estas últimas obra representadas en la Sala Matilde Salvador, de la Universidad de Valencia.      
 Cuando fui a verte a La Fe, a finales de agosto,  en nombre del grupo,  por iniciativa de Amparo Portaceli,  ya estabas en planta. Al entrar en la habitación,  tu mirada y mi mirada se juntaron en un amago de sonrisa triste, y nuestras manos se apretaron con fuerza. Era como un apretón de manos de todos. En ese instante, la indignación, la impotencia y la rabia se mezclaron con el compañerismo, la amistad y el cariño. Sin palabras, nos hablamos.
 Entonces quedaba la esperanza.

 A partir de ahora, Amparo, con esta inesperada ausencia, alejaremos día a día, y poco a poco, la indignación, la impotencia, la rabia y el dolor, y nos quedaremos con tu amistad y mucho cariño, que perdurarán para siempre, en el recuerdo.
  ¡¡Nunca te olvidaremos!!
                     Clemente Carrasco y el Grupo de Teatro de Amics de la Nau Gran