15/5/13

OTELLO, en Les Arts

El número que ha salido a partir del cuál se adjudicarán las entradas para la ópera en Les Arts de OTELLO es el 16.
_______________________________________________________________________________

Y este es el artículo que nos envia nuestra amiga Manuela García precisamente sobre esta ópera.


Ópera de Giuseppe Verdi

Palau de les Arts. Junio


Otello, la penúltima ópera de Giuseppe Verdi (1813-1901), fue compuesta cuando el compositor había sobrepasado los 70 años de edad. El mundo había pensado que Aida, la ópera que le antecedió, era el punto culminante pero también el punto final de la trayectoria creadora de Giuseppe Verdi. Pero con  Otello demostró que ambas cosas no eran ciertas.
Verdi tuvo tres encuentros con la obra teatral de William Shakespeare. El primero fue Macbeth, estrenada  en 1847. Otello llegó 40 años después. Y, finalmente, en 1893 vendría  Falstaff que, basada en Las alegres comadres de Windsor, pondría fin a la carrera operística del compositor.
Shakespeare escribió Otello probablemente en el año 1603 y la primera representación de la que se tiene noticia tuvo lugar el 1 de noviembre de 1604 en el Palacio de Whitehall de Londres. Verdi estrenó su Otello el 5 de febrero de 1887, en la Scala de Milán y la velada se convirtió en un clamoroso homenaje al maestro de 74 años.


Tras Aida Verdi había decidido no volver a componer, pues consideraba que su tarea operística había llegado a su fin. Sin embargo, el editor Giuglio Ricordi, conocedor de la admiración que el maestro sentía por William Shakespeare, le sugirió la posibilidad de una nueva ópera basada en un drama del dramaturgo inglés. La obra sería Otello y el libretista Arrigo Boito. Verdi estaba reticente, pero finalmente cedió. Al terminarse la ópera, se hicieron preparativos para la representación inicial en absoluto secreto, reservándose Verdi el derecho de cancelar el estreno hasta el último minuto.

Cuando la obra estuvo terminada habían transcurrido ya más de 15 años desde Aida, lo que hizo que el estreno de Otello despertara una gran expectación y congregara a una numerosísima audiencia que vitoreaba al compositor durante el desarrollo de la función.  El entusiasmo del público por Verdi se demostró al tener que levantarse el telón veinte veces para saludar al final de la ópera. El éxito se debió a que la obra estaba sustentada por un libreto de máxima excelencia y un tratamiento musical que mostraba a Verdi en la cima de su madurez estilística.
Inicialmente la ópera fue bautizada como Yago debido a que Rossini en 1816 ya había estrenado una obra con el título de Otello. Pero más tarde se cambiaría por el de Otello, pues Verdi diría “es Ote­llo el que actúa, ama, tiene celos, mata y se mata. Desde mi punto de vista sería hipócrita no llamar a la obra Otello. Prefiero que la gente diga, ‘quiso luchar con el gigante (se refiere a Ros­sini) que le aplastó’”, y no quiso esconderse tras el nombre de Yago.

 El libreto de Arrigo Boito ha sido calificado como magistral, ya que reduciendo los textos originales logra esbozar con absoluta eficacia un drama, que la música potencia al máximo. En el libreto se suprimen las escenas iniciales de Venecia del original teatral, y los cinco actos del drama de Shakespeare quedan reducidos a sólo cuatro con lo cual la obra se desarrolla íntegramente en la isla de Chipre.

El argumento es sencillo. Otello, general del ejército de la república de Venecia, y Desdémona, hija del senador Brabancio, se enamoran y se casan en secreto. Otello es enviado para frenar a los turcos, que pretenden conquistar Chipre; resulta victorioso y es nombrado gobernador de la isla en la que fijan su residencia él y su esposa. El Otello de Verdi comienza aquí donde lo hace el acto segundo del Otello de Shakespeare: en medio de una violenta tempestad, la muchedumbre, a cuyos oídos ha llegado que el ejército de Otello ha vencido a los turcos, espera ansiosa la llegada de éste. Yago, uno de los alféreces del moro, movido por el odio que siente hacia él por haber nombrado capitán a Casio en vez de a él, trata de sembrar la duda  en el corazón de Otello sugiriéndole que su esposa le es infiel con Casio. Su maquinación llega a tal extremo que Otelo, víctima de unos terribles celos, acaba dando muerte a Desdémona. Poco después Emilia, dama de compañía de Desdémona y esposa de Yago, le revela a Otello que todo ha sido un engaño de su malvado esposo y Otelo, desesperado, se suicida.

Manuela García