2/3/14

LA ITALIANA EN ARGEL, ópera de Rossini





            La italiana en Argel narra la historia de Isabella, una italiana que se va a Argelia para conseguir la libertad de su amado, Lindoro, esclavo del hombre más poderoso del país, Mustafá.
            Estrenada el 22 de mayo de 1813 en el teatro San Benedetto de Venecia, La italiana en Argel es una clásica ópera bufa de tema "musulmán" como lo fue años antes, El rapto en el serrallo, de Mozart, a la que Rossini tuvo en cuenta al componerla. La escena se sitúa en el palacio del bey de Argel, Mustafá, un autócrata que algo cansado de su actual esposa  desea cambiarla por otra, a ser posible italiana. Da la casualidad de que Isabella, una italiana, anda recorriendo las costas de Argel intentando rescatar a su amado, Lindoro, que presta sus servicios al bey en calidad de esclavo. Isabella cae prisionera y luego es entregada al bey, pero la intrépida italiana se las arregla para conseguir que un atónito Lindoro esté a su servicio, día y noche, dando pie a los enredos y engaños subsiguientes.

La italiana en Argel vuelve a un sub-género muy apreciado en el siglo XVIII, que evidencia una marcada predilección por el exotismo, en este caso la llamada "ópera turca" en la que el temido invasor otomano, siempre al acecho del territorio europeo, era ridiculizado en estas comedias que lo convertían en objeto de burla. Se trata, sin duda, de una obra menor, de Rossini y del repertorio operístico en general que tuvo un gran éxito debido a su trepidante partitura y a su divertida historia.
            Desarrollada en dos actos, con libreto de Libreto de Angelo Anelli, y compuesta en menos de un mes por Rossini, alcanzo un éxito imparable que hizo que Stendhal recordara que “nunca una ciudad había gozado tanto de un espectáculo tan afín a su carácter”. Para el compositor, que gestar esta nueva ópera fue en cierta manera un entretenimiento, los reiterados bises y estrepitosas ovaciones con que fue recibida lo desconcertaron y le hicieron decir: "Ahora estoy tranquilo. Los venecianos están más locos que yo".
            Un diario veneciano daba así la noticia de su estreno: “La música del señor Rossini debe ser añadida a las numerosas demostraciones de este ardiente genio que, habiendo debutado de manera brillante en su carrera, sigue a galope las huellas de los maestros del arte más sublime. Si no se reconociese en ella los tintes que son propios del compositor, difícilmente podríamos creer que haya podido realizar, en el espacio de 27 días solamente, un trabajo tan excelente, que llevó al más vivo entusiasmo a un público que no se equivoca… “

            Desde aquella primera serie de representaciones venecianas, la comedia recorrió las otras ciudades de la península y llego a ciudades como Londres, Barcelona, Munich, Paris, San Petersburgo o Rio de janeiro entre otras muchas. Sin embargo, después de haber conocido tantos éxitos, comenzó a ser desplazada por la más popular de las creaciones de Rossini El barbero de Sevilla, y por otras óperas de diversos autores que pasaron a convertirse en favoritas del repertorio operístico.


Manuela García