3/4/14

Viaje a Extremadura



VIAJE A EXTREMADURA MARZO 2014

  • Día a 14. A Las siete de la mañana, puntuales, con los ojos llenos de sueño y el corazón lleno de ilusión, comenzamos el viaje a Extremadura. Una vez aposentados, gozamos de la música suave que acuna nuestro sueño. A ritmo de salsa, nuestro cerebro se pone en marcha: instrucciones y explicaciones. La primera parada es en Talavera de la Reina. Una sopa castellana y un plato de pescado para comenzar la andadura. Vemos la Basílica de Nuestra Señora del Prado, de origen mudéjar, con preciosos azulejos de Talavera que decoran los muros. También pasamos por la plaza de toros donde murió Joselito, la Colegiata de Santa María la mayor de estilo gótico-mudéjar y otras iglesias. Por la tarde aterrizamos en Oropesa de Toledo y visitamos el Castillo, desde cuyos torreones se divisa una excelente perspectiva; luego cotilleamos los elegantes salones del parador. Llegamos a Plasencia para pernoctar.

  • Día 15. Salimos hacia la comarca de la Vera, pasamos por Cuacos y entramos en el Monasterio de Yuste, donde pasó sus últimos días el emperador Carlos V; precioso lugar por sus claustros y estancias. Pero el dormitorio del Emperador nos encoje el corazón con su lúgubre aspecto: todas las paredes forradas de crespones negros: una tumba. Llegamos a Jaraiz, conocido como la Capital Mundial del Pimentón; posee un museo dedicado a dicha especia. Tiene las iglesias de Santa María del siglo XIII y la de San Miguel que en la actualidad sólo conserva la planta, la torre,   y la cabecera central. La siguiente parada es Garganta de la Olla, nos tienen reservada una sorpresa: la casa de las muñecas azules. Prostíbulo utilizado por el séquito del Emperador. Pasamos por la Judería, la casa de la Roca con su arquitectura de entramado de madera y ladrillo. Por la tarde, Cabezuela del Valle, se visita la Iglesia de San Miguel y la Virgen del Higo. Subimos al autobús donde los primeros llegados habían montado una pequeña fiesta bailando salsa. Por el camino, nos llama la atención los setos recortados artísticamente. Nos adentramos en el valle del Jerte; no hay suerte, los cerezos aún no han florecido. El puerto de Tornavacas es muy importante por la trashumancia, de ahí su nombre. Nos cuentan el mito de “La Pomporrilla” que se divierte escondiendo cosas., la leyenda de Isabel de Carvajal, cantada por romances del Siglo de Oro y la leyenda de los siete obispos. Desde el mirador se ve hasta cuarenta kilómetros las 100 variedades de cerezos. Después de cenar nos acercamos a Plasencia para ver la ciudad por la noche y asistir a las campanadas que da el “abuelo Mayorga” en la campana del ayuntamiento.

  • Día 16. Visita de Plasencia, fundada por Alfonso VIII en 1186, ciudad amurallada  construida sobre ruinas romanas. Fue un enclave militar  con ocho puertas y setenta torres. Fue ocupada por distintas culturas. Sobre la primitiva catedral románica se edifica la Nueva Catedral durante el siglo XVI. Tiene una bella portada románica de arco de medio punto, arquivoltas y la imagen de la Anunciación de la Virgen en el frontispicio. También vemos la talla gótica de Nuestra Señora del Puerto. Nos encanta el Acueducto romano del siglo III, con sus cincuenta y cinco arcos y reformado en el s. XVI. Vemos gran cantidad de edificios  históricos: Palacio de los Marqueses de Mirabel, Santuario de Santa María del Puerto, Iglesia de san Nicolás, Palacio de los Monroy, el palacio del Deán, con una ventana de esquina, la cárcel, el torreón de Alba. Por la tarde visitamos Coria, con su casco antiguo, las murallas, el palacio de los duques de Alba. La visita a la Catedral, gracias a nuestro guía Oscar, a caballo entre actor y presentador del cuarto milenio, nos hace ver una serie de pistas extrañas y misteriosas que desembocan en el epílogo: el mantel de la Santa Cena, trozo de lienzo gemelo de la Sábana Santa de Turín. Un poco fantasma pero divertido e imaginativo. Nos cuentan la historia del “bobo de Coria” que parece que era un bufón de la corte que más tarde inmortalizaría Velázquez.

  • Día 17. Desayuno rapidito y a visitar Trujillo, cuna del conquistador del Perú Francisco de Pizarro cuya estatua ecuestre preside la plaza. Visitamos el Castillo construido en la época califal entre los siglos X y XI y modificado posteriormente. Con su aspecto militar  y desde sus almenas se contempla una extensa panorámica. Las murallas edificadas en época musulmana conservan 17 torres, 4 puertas y el Real Escudo de los Reyes Católicos. Desde la torre de la Alcazaba se divisa toda la ciudad. Precioso al aljibe árabe y la cisterna romana. Una visita muy curiosa es la de Virgen que mira hacia el pueblo y previo pago de 50 céntimos se da la vuelta para que se le vea la cara. Por la tarde, Guadalupe. Desde la carretera ya se divisa el majestuoso Real Monasterio que parece más bien una fortaleza. Se inició en 1380 por los Jerónimos y su proceso constructivo llegó hasta el siglo XVIII. El claustro mudéjar o de los milagros es de finales del s. XIV. Entre otros, destacan el museos de bordados y el de miniados, uno de los mejores del mundo. Hay que destacar la Sacristía con los famosos cuadros de Zurbarán. Entre otras compras está el vino de Pitarra elaborado en la comarca de forma artesanal. Por la noche, nos acicalamos y a cenar a la Plaza Mayor de Cáceres. Lugar privilegiado para tomar desde lagarto (una pieza muy especial del cerdo) o ancas de rana hasta las totas de jamón de la tierra o de queso de cabra y cebolla caramelizada. Pero, sobre todo, para disfrutar con la compañía y la charla de los colegas de aventuras.

  • Día 18. Después de un excelente desayuno en el hotel, salimos hacia Mérida (Emérita Augusta) patrimonio de la humanidad, fundada en el año 25ª a. C. y a la que más tarde llegarían los suevos, los visigodos, los árabes hasta que será conquistada por Alfonso IX en 1230 y con los Reyes Católicos empezará su recuperación política. Comenzamos la visita por el museo de Arte Romano, edificio inaugurado en 1986, con utilización de ladrillo como materia fundamental y basado en las construcciones romanas. Alberga gran cantidad de estatuas, mosaicos, columnas… Se visita también el Templo de Diana, el anfiteatro, la Alcazaba en la que podemos admirar el aljibe excavado en la roca. El Teatro Romano construido en los años 16 y 15 a.C. con capacidad para 6000 personas que se acomodaban en sus tres gradas o caveas. Es el monumento más visitado y en verano alberga espectaculares representaciones clásicas y modernas. Al subir al escenario y con la excusa de probar la acústica, nos entran ganas de recitar algo, pero nos faltan las máscaras… Nos acercamos a ver el Arco de Trajano y vamos a comer a un restaurante, con una chef reputada, platos típicos: migas, bacalao y Técula Mécula. Por la tarde. Pasamos por Tierra de Baños con sus viñedos y Zafra. Aún nos quedan alientos para visitar Jerez de los Caballeros. En el siglo XIII las tropas de Alfonso IX conquistan estas tierras pasando el poder a los Caballeros de la Orden del Temple que permanecerán allí hasta principios del siglo XIV, aquí nace la leyenda de “La Torre Sangrienta” donde fueron decapitados los últimos templarios. Paseamos por sus murallas, con la puerta de Burgos , la de la ciudad… tenía un perímetro de 1500 m. y seis puertas. Vemos sus conventos, palacios, ermitas y sus cuatro iglesias: Santa Catalina, San Miguel, Santa María y San Bartolomé del siglo XV con rasgos góticos, ampliada en los s. XVI y XVII, es el estilo barroco el que la define. Nos llama la atención la hermosa decoración de azulejos de la fachada. En esta ciudad nació Vasco Nuñez de balboa. Llegamos algo cansados pero aún salimos a cenar y admirar la plaza Mayor de Cáceres iluminada.

  • Día 19. Más relajados y después de repostar en el desayuno, comienza la visita de Cáceres. La guía, Juani, nos explica la historia y también cuenta historias y refranes que hacen la visita agradable y entretenida. Desde el campamento fundado por  Cecilio Metelo el año 70 a.C., la luchas de Leovigildo y su hijo, la invasión árabe en el siglo XII, hasta que Fernando II de león la reconquistó en 1169 y Fernando el Católico en 1229. Fue Alfonso IX quien la conquistó definitivamente. Empezamos por la Plaza Mayor del siglo XIII. La Torre de Bujaco donde, según la leyenda, fueron degollados 40 caballeros cristianos. Pasamos por  el Ayuntamiento, el Arco de la Estrella, y la Torre de los Púlpitos. Vemos las fachadas de la casa de los Toledo-Moctezuma, de Carvajal, con su leyenda sobre la higuera que tocaban las mujeres que querían tener hijos. El Palacio de los Golfines de arriba y de los de abajo (eran hijos de ladrones), la casa de los Solís, la de Espadero-Pizarro, la de la Generala quien tras la muerte de su esposo, el general, compró su ejército y se hizo generala del mismo. El Palacio Arzobispal, la Iglesia de Santiago, la plaza de San Jorge, Iglesia de San Mateo, la judería… Algo cansados por la exhaustiva visita y con un día espléndido, nos sentamos a comer en los numerosos restaurantes de la plaza. Por la tarde visitamos la concatedral de Santa María (siglos XV y XVI) con elementos románicos, góticos y renacentistas. Dada por terminada la visita nos dedicamos a hacer las compras: jamón, embutidos, vino, cosas de plata, artesanías… Pero aún hay unos pocos valientes que van a Arroyo de la Luz para visitar la Iglesia de la Asunción y contemplar el retablo del Divino Morales.

  • Día 20. Etapa final, El tiempo que ha sido espléndido durante todo el viaje empieza a empeorar, se nubla y chispea. No nos arredramos y hacemos la última visita programada a los jardines y Palacio de Aranjuez y prometemos que no volveremos al restaurante donde hemos comido. Ahora sí, es el final.


Estupendo tiempo, arte a mogollón, buena comida, ambiente agradable y compañerismo y, como no, ¡nuestras sesiones de cine! Los Santos Inocentes, Eduardo manos tijera, Freud, El manuscrito encontrado en Zaragoza.  ¡Como para no repetir!


(Texto de Amparo Paredes. Imágenes de Guillermo y José Antonio)