Los amigos de la asociación, hemos disfrutado de un
fresquito (y estupendo) fin de semana cultural y gastronómico.
Comenzamos
madrugando, como es menester, el viernes día 10 de febrero para tomar el bus
que nos llevaría a Barcelona para realizar una visita
"gaudiniana total" que se inició en la Sagrada Familia, obra cumbre de Gaudí, de su último tiempo de
madurez, de gran religiosidad, paralizada, tras su desgraciado fallecimiento,
atropellado por un tranvía. En distintas etapas del siglo XX, se ha
reiniciado la obra, que aún continúan. Al contemplar sus vitrales, deseamos que
en este siglo quede finalizado para poder admirar tan gran monumento.
También
visitamos Casa Battlló, edificio
modernista con una fachada espectacular situado en el Paseo de Gràcia al igual
que La Pedrera. Edificio de grandes
dimensiones con chaflán construido entre 1906-1912, con un bellísimo ascensor
que conserva sus puertas de forja y banquito de madera original, de esos que
nos parecen de película. Tiene bellísimas pinturas murales. Sala de
exposiciones, en la que se muestra un homenaje a la piedra de distintos
tamaños y colores, de gran originalidad. Muy interesante.
Pasear por el Paseo de Gracia o por las calles cercanas nos lleva al encuentro
con hermosos edificios modernistas cuidadosamente conservados.
Quizá uno de los edificios modernistas menos conocidos es el Hospital de Santa Creu i Sant Pau, declarado
patrimonio de la Humanidad por la Unesco.Su construcción comenzó en 1902 bajo
el mecenazgo del banquero Pau Gil. Monumental la arquitectura de sus diversos
edificios/pabellones y de la Iglesia, Obra de Lluis Doménech i Montaner con cerámicas
vidriadas, mosaicos con teselas, forja y carpintería.
La anécdota graciosa, en la visita a este edificio, es que tuvimos que ponernos
casco y chaleco al estar todo el complejo
en obras. Su historia guarda un cierto paralelismo con nuestro Hospital
General, actualmente Biblioteca Pública, en la que se puede admirar el crucero
gótico, perfectamente conservado y los arcos del jardín, que están bastante
tiempo en restauración debido a las típicas polémicas Ayuntamiento-Generalitat.
En este primer día también visitamos el Parque Güell de Gaudi, construido bajo
el amparo de Güel, el mecenas de Gaudí. Un lugar de ensueño con sus filigranas
y los maravillosos trencadis. Y aún, en ese día, antes de descansar, cerca del
estupendo hotel, pudimos admirar la fachada de la Casa Vicens obra igualmente de Gaudi.
Al día siguiente, buscando las partes menos
conocidas de Barcelona, recorrimos la antigua cantera de la ciudad, Montjuic, lugar para pasear por sus
múltiples zonas verdes y para admirar toda
Barcelona desde su castillo, sin olvidar la visita a la fundación Miró, el
estadio Olímpico, el Palau Sant Jordi, el Palacio Nacional o la impresionante antigua
fábrica textil modernista Cassarramona diseñada por Josep Puig i Cadalfach,
totalmente restaurada para convertirse en Caixa Forum. Después de visitar
Montjuic terminamos la mañana trasladandonos al centro de la ciudad para
admirar el espectacular Palau de la
Música Catalana de Lluis Domenech i Fontaner. La tarde la dedicamos al Barrio gótico, incluida la Catedral de Santa Eulalia, cuya fiesta
se celebraba al día siguiente, de gran riqueza gótico-tardía, mecenazgo de
nobles, a diferencia de Santa María del Mar, construida por pescadores, de gran
austeridad, con sus paredes lisas, de gran belleza pero que precisa una gran restauración.

El último día nos dirigimos a Montserrat. Pisamos nieve, respiramos aire puro, paseamos por la
montaña y escuchamos a la escolanía para luego dirigirnos a la calçotada,
que nuestra Asociación ya ha institucionalizado. La de este año tuvo lugar en un
restaurante de Santa Margarida de les Monges, y que, aunque parezca imposible,
superó a la del año pasado.
Una comida perfecta regada con un buen vinito tinto
que algun@s se atrevieron a beberlo con el porrón y un cava que entraba sin
darte cuenta, pero como no teníamos que conducir, no hubo reparos en tomarlo.
A todos los buenos amigos deseamos un pronto encuentro con la misma salud
física y mental de la que disfrutamos actualmente.
(Texto de Magdalena Navarro, fotografías de Elvira Ramos, Antonio Latorre y Juan Antonio González)